ESPACIO E HISTORIA
Por siglos, el valle del Sondondo ha sido cuidadosamente labrado por sus habitantes, creadores de las impresionantes andenerías que caracterizan el paisaje. Bordean el valle varios poblados con edificaciones prehispánicas y coloniales, tales como los templos de Ccecca y Chipao, antiguos pueblos vecinos de la doctrina de Aucará. Es el paisaje en donde transcurrió parte de la vida del famoso cronista andino Felipe Guaman Poma de Ayala, quien en 1615 ubicó a la provincia de Lucanas en “el medio de este reino”, en referencia a la Nueva Castilla.
El antiguo pueblo de Aucará, donde iniciamos nuestra investigación, es de origen prehispánico y se sitúa al pie del lago Qochapampa. Su importancia y jerarquía jurisdiccional han cambiado con el tiempo, posiblemente porque después de la conquista albergó a la población más numerosa en comparación con los asentamientos vecinos. Fue durante el periodo colonial cabeza de doctrina y sede de la administración local. Su situación cambió durante la temprana administración republicana, tal vez debido al auge de otros poblados vecinos que, con el tiempo, estuvieron mejor conectados con los nuevos circuitos comerciales. El templo parroquial refleja la importancia de Aucará entre los pueblos del valle que los cobija.
El camino desde Lima hasta el pueblo de Aucará, en el valle del río Sondondo, es largo y exigente en algunas etapas. Aunque la distancia desde Puquio, punto obligado de descanso e intercambio de transportes para quienes se dirigen desde la costa a esta localidad de Lucanas es corta, el terreno bastante accidentado exige que los vehículos se desplacen con lentitud. Durante el trayecto, los viajeros bordean lagunas, divisan caprichosas formaciones rocosas y atraviesan amplias y suaves punas en las que pastan numerosas llamas y alpacas. Es un bello paisaje, a veces austero, por momentos alucinante.
